(foto) Dr. Téllez Carrasco: se logra “la curación” mediante el fenómeno de la sugestión.
Como un fenómeno de histeria colectiva, perfectamente explicable, calificaron ayer los “milagros” de la llamada “Gran Campaña de la Fe” que desarrolla todas las tardes en el Nuevo Circo de Caracas, el predicador evangélico Eugenio Jiménez, los profesores de Psiquiatría y destacados profesionales, doctores Abel Sánchez Peláez y Pedro J. Téllez Carrasco.
Nuestro diario quiso pulsar la opinión de la ciencia en torno a las actividades que ha venido desarrollando en nuestra Capital, el joven predicador portorriqueño. Para ello, escogimos a dos destacadas figuras del a psiquiatría, uno nacional y otro extranjero. El doctor Sánchez Peláez es ampliamente conocido en los círculos médicos venezolanos, además de catedrático de Psiquiatría en la Universidad Central de Venezuela, ha ejercido durante varios años la profesión. Por su parte, el doctor Téllez Carrasco, es un destacado profesional español, quien se encuentra en nuestro país representando la Sociedad Española de Historia de la Medicina; además, ha sido Profesor-Adjunto de la Cátedra de Psicología de la Universidad de Madrid y Subdirector del Sanatorio Psiquiátrico de Toen (Orense, España).
ABEL SANCHEZ PELAEZ
El doctor Abel Sánchez Peláez accedió gustoso a la entrevista y nos recibió en su casa ayer por la tarde. A nuestra primera pregunta, dijo:
–Los enfermos que pueden curarse por este mecanismo de psicoterapia colectiva o de circo, son personas altamente sugestionables. Porque la curación se hace a través del mecanismo de la sugestión. Tenemos así el caso de los profetas y en general de los grandes conductores morales de la humanidad, quienes al poderoso ideal que motorizaba su conducta, unían muchos factores de tipo personal entre los cuales, a no dudarlo, el más importante se llama vulgarmente Magnetismo.
¿Cree usted en los milagros colectivos?
–Los milagros curativos –respondió– y que me perdonen los que comercian con su posibilidad, sólo son posibles cuando la enfermedad es psicogenética. Ni un canceroso ni un tuberculoso pueden curarse por medio de la palabra o de la fé. Yo soy defensor de los que tiene fé. Pero no de todos. La mía es una fé más complicada y considero que quien se cure por palabras en nombre de la fé, es porque en vez de religioso es un supersticioso, y que en su pensamiento todavía la parte lógica no se ha impuesto a la porción mágica de los años infantiles.
¿A que se debe la popularidad de estos predicadores?
–La popularidad que rodea a estos personajes –dijo el doctor Sánchez Peláez– tiene origen en tres aspectos: 1) el personaje: el individuo que predica y “cura” posee cualidades escénicas, fuerza sugestiva y maneja con sus palabras, su mímica y sus actitudes, la emocionabilidad colectiva; 2) el aspecto que corresponde a la enfermedad o mal que se cura: se trate de una enfermedad o mal emocional; generalmente, son fenómenos de tipo histérico o de conversión histérica como la ceguera y la parálisis histéricas, etc. 3) El aspecto filosófico, no médico del problema: el ser humano necesita de lo sobrenatural, pues la realidad circundante le demuestra a cada paso su impotencia y debilidad.
El doctor Sánchez Peláez nos habló finalmente de varios personajes que a través de la historia han sido capaces de mover y conmover en la forma que lo hace el predicador evangélico que nos visita. Dijo que eran personas capaces de manejar la emoción colectiva valiéndose de facultades oratorias, mímicas, de actitudes adecuadas, y en fin, de facultades teatrales. Disponen –dijo– de una especie de sex-appeal escénico. Entre esos personajes mencionó a los siguientes: Cagliostro, Conde italiano que obtuvo éxito en la Corte de Luis XVI; Nicolás Rasputin, quien influyó poderosamente en la Corte del Zar Nicolás II; y los casos más recientes de Mussolini, Hitler, Perón y la “figura” de su esposa Evita.
PEDRO TELLEZ CARRASCO
Entrevistado el doctor Pedro J. Tellez Carrasco, representante de la Sociedad Española de Historia de la Medicina al II Congreso Panamericano y I Venezolano de Historia de la Medicina. El doctor Tellez ha sido profesor adjunto de la Cátedra de Psicología Médica de la Universidad de Madrid, fue discípulo del profesor López Ibor eminente psiquiatra español de renombre internacional y en la actualidad Subdirector del Sanatorio Psiquiátrico de Toen (Orense) dependiente del Patronato Nacional de Asistencia Psiquiátrica. Pertenece a varias Sociedades españolas e Internacionales. Ha participado también como invitado en las Jornadas Médicas del Hospital Vargas, presentando una ponencia sobre el Tratamiento de la angustia.
Doctor Tellez. ¿Como definiría usted el fenómeno concreto que esta sucediendo?
–Al tratar de valorar científicamente las curaciones que suceden hay que tener presente que ante parecidos casos la Iglesia Católica adopta siempre una actitud muy prudente y cautelosa ya que esos supuestos milagros no son tales. Por una parte muchos de los enfermos que acuden a los taumaturgos o a los santuarios no son enfermos orgánicos sino funcionales o histéricos. Existen dentro de la personalidad humana potenciales que se movilizan por efecto del clima psicológico de expectación y contribuyen a curar el trastornos psicógeno que se había pre[x]mente originado por un con[x] psíquico. Yo recuerdo una paciente que vino a mi consultorio por padecer una afasia histérica, es decir una pérdida de la palabra de carácter temporal, que se había instaurado a consecuencia de un disgusto conyugal. Yo le practiqué un narcótico con una inyección de Pentotal por vía intravenosa y al momento revivió el suceso traumático quedando liberada de su carga afectiva y curada totalmente de su afasia. Si esta paciente hubiese acudido a un taumaturgo por ejemplo es posible que por la sugestión hubiese quedado también curada.
Un traumatismo psíquico, es decir una emoción de cierta intensidad en una persona nerviosa puede desencadenar una parálisis, una ceguera (amaurosis), una afasia, o un temblor, es decir síntomas de proyección corporal. Y estos mismos síntomas pueden desaparecer por acción psíquica, bien de un psicoterapeuta o de un taumaturgo que actué en un medio propicio psicológicamente. Pero no puede desecharse tampoco la hipótesis de que por autosugestión se curen este tipo de trastornos. Ahora bien, en cuanto a las parálisis orgánicas del tipo de las originadas por ejemplo por una embolia o hemorragia cerebral puedo desde luego asegurarle que salvo los casos de auténtico milagro no es posible obtener su curación por otros procedimientos que no sean los habituales de la medicina. Y aún así suelen quedar síntomas residuales.
¿Puede, doctor Tellez Carrasco, curarse por sugestión un cáncer o un reumatismo que tenga imposibilitado al enfermo?
–No es posible obtener curaciones en esos casos. Lo que sucede es que esos pacientes afectos de procesos crónicos y desahuciados por los médicos acuden a todos los lugares donde se les prometa su curación y a veces por efectos de sugestión colectiva se mejoran de algunos síntomas, por ejemplo de sus crisis dolorosas y entonces piensan que han logrado su curación, pero desgraciadamente vuelven después a sufrir de los mismos síntomas.
A mi juicio en todos estos fenómenos existe una sugestión colectiva de las masas y en la historia ha habido casos célebres como el de los convulsionarios de la tumba del Diácono París en la capital francesa ocurrido en el siglo XVIII cuyos milagros cesaron en cuanto el Rey prohibió el acceso al cementerio de las multitudes que venían de todos los puntos de Francia.
En la historia de la humanidad ha habido numerosos taumaturgos, pero aún en el campo de la medicina es preciso recordar la magnífica figura de Charcot, que cuando en sus salas de la Salpetriere, originaba por su sola presencia, la caída en acceso histérico de la totalidad de sus pacientes.
(foto) Dr. Sánchez Peláez: En su mayoría, se trate de pacientes histéricos, con síntomas de naturaleza psicológica. La histeria es una forma clínica de la neurosis. (Foto Gil).
(foto) El caso del predicador evangélico Eugenio Jiménez fue catalogado ayer de “histeria colectiva” por dos eminentes figuras de la psiquiatría. En la gráfica aparece el joven portorriqueño durante una de sus intervenciones.
(foto) Mediante la sugestión del predicador, es probable que estos niños enfermos recobren su salud temporalmente, en forma aparento, pero no se curarán en realidad, según opinión autorizada emitida por profesores de Psiquiatría.
(foto) A pesar de la lluvia que cayó ayer tarde sobre Caracas, muchos parroquianos acudieron al Nuevo Circo en busca de “salud”. Obsérvese los tendidos y los palcos, con miles de personas.